lunes, 12 de septiembre de 2011

Lifting vampírico



El título no es un juego de palabras es una recomendación al productor tras ver la season finale de True Blood.

Tras el anuncio en julio de una quinta temporada y después de leer que habrá que esperar hasta junio de 2012 para verla, no puedo hacer otra cosa que recomendar un lifting al reparto vampírico de la serie.

No quiero hacer sangre pero... a Bill se le ve claramente el descolgamiento facial típico de los cuarentones, a Eric las arrugas de la frente y Pam los siete signos del envejecimiento (flacided, poros abiertos, falta de luminosidad, etc, etc). ¡¡¡Pero si se mantiene mejor el reparto humano!! que por otra parte es el único que sí tiene permitido envejecer.

Me divierto mucho con True Blood por eso quiero que dure muchas temporadas. Charline Harris hace su parte del trabajo, no faltarán historias absurdas y morbosas que regurgite para nosotros Alan Ball; pero si Bill sigue madurando a este ritmo tan humano, sólo una mente tan especial como la de Sookie podría albergar dudas entre Bill y Eric o el mucho más cálido Alcide. Y la perversa y coqueta Pam terminará pareciendo la hermana mayor sobreprotectora de nuestro vampiro vikingo.

Sr. Ball o mantiene sin cambios a su progenie vampírica o el presupuesto en efectos especiales, maquillaje y postprodución le llevará a la ruina. Dicho sea todo esto sin ánimo de ofender.

jueves, 18 de agosto de 2011

Los clásicos del verano

Tras larga ausencia, retomo la sana costumbre de escribir por escribir.
Como todos los veranos, aunque no lo contase aqui, reparto mi tiempo visionario entre dos series que llevo al día y un descubrimiento.
Los clásicos de este verano son Breaking Bad y True Blood, el descubrimiento es Weeds que en su momento fue descartada frente a Californication. Con este trío dejo claro que soy una reina de gustos eclépticos y sin prejuicios.
Como soy impaciente guardo uno de lo clásicos para verlo en maratón, en este caso la seleccionada ha sido Breaking Bad (adoro al profesor White) aunque los comentarios que leído sobre la cuarta temporada me preocupan. En la tercera temporada sufría tanto de capítulo a capítulo que decidí que no volvería a pasar y ahora temo un fiasco momumental, ya les contaré.
Veo a ritmo normal True Blood, puro divertimento morboso, especialmente en esta semana que ví el capítulo 8 con los cánticos católicos de la JMJ de fondo. ¡Fue una experiencia deliciosamente perversa!.
Respecto a Weeds ¡qué decir! He visto las primeras tres temporadas y si me hubieran obedecido cada vez que decía ¡que le corten la cabeza! no se habría rodado una segunda temporada. Weeds aglutina una galería de personajes estúpidos a la norteamericana que crispa los nervios de cualquiera, sin embargo quizás porque lo capítulos son de media hora y gracias a que los personajes de los preadolescentes alternativos y del Black Power femenino, refrescan el ambiente, he podido llegar hasta aquí. Se que hay siete temporadas pero quizás no sea necesario verlo todo.